Las librerías siempre han sido mi perdición, igual que en su época cuando existía la Feria del disco, salir sin comprar algo es un desafío. Entro a Qué Leo del parque Forestal rápidamente por su estrecho pasillo, mirando de reojo los libros que saltan destacados, algunos recién llegados. Sigo la ruta hasta llegar al final donde se encuentra la escalera que baja hasta la sala del subterráneo.
En la entrada de la librería se encuentra el pizarrón con la actividad del día y una pequeña foto, presentación del libro “Cazar al cazador” a las 19hrs, de Pascale Bonnefoy. La gente pasa por la calle motivada como viernes, el parque está lleno, gente en el pasto y muchos otros paseando perros.
La presentación se inicia puntual en la pequeña sala del subterráneo, las sillas negras plegables están dispuestas en 3 filas, y varias pegadas a la pared. La cámara está instalada en el trípode lista para apretar rec, en la mesa lateral está el Ipad perfectamente ubicado para iniciar la transmisión en vivo vía Instagram. El conductor es Humberto Fuentes, y tiene en su escritorio de madera oscura, los libros a modo de exposición, unas cajitas de cartón blanco, un tazón con la marca de su programa “#Thelibroshow”, y un libro lleno de marcadores blancos pegados en las paginas.
Humberto tiene un tono de voz agradable, modula muy bien cada palabra, se debe a su público y por lo tanto saluda primero que todo a la cámara que va en vivo. Viste completamente de negro, con traje pero sin corbata. Su barba y sus lentes le dan un look medianamente hípster, pero con la ropa equivocada. A su espalda hay un pendón, también negro, con las redes sociales.
Pascale Bonnefoy es presentada, y Humberto hace un pequeño resumen de su currículo, que es bastante contundente, me gusta que ella tenga un perfil sencillo, no es pretenciosa con su carrera. La primera pregunta es cómo se gesta la idea de este libro, Pascale comenta que fue una sugerencia, ya que ella estaba interesada en saber como lo hacían los detectives jóvenes, finalmente se quedó con el origen partiendo en el año 1991, cuando se conforma una comisión de análisis, que más tarde pasó a ser la brigada investigadora de delitos contra los derechos humanos, que además de perseguir a los civiles y militares vinculados a crímenes de lesa humanidad, también investigó a sus propios funcionarios.
El libro tiene como base el Informe Rettig, y la posterior investigación realizada por Pascale, la historia se desarrolla durante el periodo de gobierno de Patricio Aylwin, el primer presidente del regreso a la democracia. Pascale dice “Para el gobierno de la época los derechos humanos no eran un estorbo, era más bien un problema, rara vez se refieren a crímenes de derechos humanos, sino al TEMA de DD.HH.”
La dinámica de conversación que hace Humberto con Pascale es entretenida, logra mantener nuestra atención, a pesar de que la sala, ahora llena y con personas hasta en la escalera, está muy calurosa.
Una señora gringa levanta su mano para comentar, y dice que el libro la tiene atrapada, que es prácticamente un problema matrimonial porque no ha podido dejar de leerlo. Ella comenta que es historiadora, y dice que el libro es mucho mejor que una novela policiaca ya que es parte de nuestra historia, para finalizar arroja un montón de flores al trabajo realizado por Pascale. La autora para responder dice “Anne es la académica que yo menciono en el texto, y es alguien que me inspiró a hacer este libro, pero yo no la contraté para venir aquí” las risas fueron generalizadas.
Otra de las preguntas realizadas es acerca de si ella se vio afectada por las historias que tuvo que revisar, la autora comenta que no fue necesario adentrarse en los detalles de los crímenes, sin embargo, si se conmovió al escribir el capítulo sobre Colonia Dignidad, y que tiene mucho que ver con los niños y no tanto con los desaparecidos, su apreciación sobre Paul Schäffer es que era un monstruo.
Pascale al realizar todo el ciclo de investigación y entrevistas, además de tener la información necesaria para el libro, también recopiló anécdotas que ocurrieron al momento de las detenciones, así comenta por ejemplo como Osvaldo Romo, que como dato agrega que fue sacado tempranamente de la DINA debido a que representaba un peligro por ostentar de sus torturas y lo que evidenciaba su desequilibrio mental. Huye a Brasil bajo un nombre falso, y allá estaba haciendo una vida normal, aparentando ser de izquierda, y presentándose como un exiliado más, viviendo tranquilo ya que contaba con el apoyo monetario del ejercito y con una vivienda social otorgada por el estado de Brasil.
Así también cuenta acerca de Miguel Estay Reyno alias el Fanta, quien al momento de su detención estaba durmiendo la siesta en casa de su amante, cuando lo llamó el presidente Aylwin, previó pago al gobierno de Paraguay para que entregaran el contacto. Nelson Mery, que fue director general de la PDI, según cuenta Pascale le confirma esta versión de la historia, y además indica qué “fue necesario hacer uso de fondos reservados para coimear a los escoltas y que aportaran los datos. Finalmente, el “fanta” se entrega en la embajada de Chile en Paraguay”.
El libro presentado y comentado por casi 1hora y 30 minutos, me deja la sensación que es una obra histórica e investigativa, que aborda un tema crudo pero que finalmente destaca a los justicieros que estuvieron a cargo de cazar a los cazadores, todo en 516 páginas. El Show termina con el caluroso aplauso (literalmente) de los asistentes, y el inicio de firma de libros, cabe destacar que sólo en ese momento se instala un ventilador.

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